Publicado 20 de marzo de 2026 en Salud y Bienestar

La obesidad infantil se ha convertido en una preocupación creciente para muchas familias. Más allá de un tema estético, se trata de una condición de salud que puede tener consecuencias a corto y largo plazo en el desarrollo de los niños.
En esta entrevista con la Licenciada en Nutrición y Dietética, Alisson Palomino, abordamos las principales dudas sobre la obesidad infantil: cómo identificarla, qué la causa y qué pueden hacer los padres para prevenirla o tratarla de forma adecuada.
¿Qué es la obesidad infantil?
Se conoce como obesidad infantil al exceso de grasa acumulada en el cuerpo de los niños.
Actualmente, ya no solo se evalúa el peso, sino también la composición corporal. La Organización Mundial de la Salud ha ampliado este diagnóstico, incorporando la medición del porcentaje de grasa, especialmente la acumulada en la zona abdominal.
¿Cómo pueden los padres identificarla en casa?
Uno de los principales indicadores es el aumento del perímetro abdominal. Si el niño presenta un crecimiento evidente en la zona del abdomen, sin un desarrollo proporcional en talla o extremidades, podría tratarse de sobrepeso u obesidad. Este cambio suele estar relacionado con un exceso en la alimentación.
¿Cuáles son las principales causas de la obesidad infantil?
Existen dos factores clave:
Además, es una enfermedad multicausal. Factores como la economía familiar, la falta de tiempo de los padres o incluso temas de seguridad que limitan las actividades al aire libre también influyen.
¿Qué hábitos cotidianos pueden favorecerla sin que los padres lo noten?
Uno de los principales es la sobreexposición a alimentos ultraprocesados. Muchas veces, por practicidad, se opta por alimentos rápidos que aportan principalmente azúcares y grasas, pero pocos nutrientes. Esto afecta directamente la calidad de la alimentación infantil.
¿Qué errores comunes cometen los padres?
El principal error es la falta de educación alimentaria. Cuando los padres no tienen información clara, suelen guiarse por recomendaciones sin sustento: consejos de conocidos, contenido de redes sociales o mitos populares. Esto puede llevar a decisiones equivocadas en la alimentación de los niños.
¿Qué tan importante es verificar la información en redes sociales?
Es fundamental. Se recomienda confiar en profesionales de la salud que respalden su formación académica y evitar dejarse llevar por contenido viral o información no verificada. También es importante contrastar la información con fuentes confiables.
¿El uso de pantallas influye en el sobrepeso?
No es una causa directa, pero sí influye en los hábitos alimentarios.
El uso de pantallas durante las comidas puede hacer que el niño no preste atención a lo que consume, lo que puede llevar a comer en exceso o en cantidades inadecuadas.
¿La genética influye en la obesidad infantil?
Sí, pero no es el único factor determinante.
Más importante que la genética es el entorno. Un ambiente familiar con malos hábitos alimentarios y poca actividad física puede favorecer el desarrollo de obesidad en los niños.
¿Qué consecuencias puede tener la obesidad infantil?
Si no se trata a tiempo, puede generar complicaciones como:
Estas condiciones pueden afectar seriamente la salud a largo plazo.
¿Qué tan importante es la actividad física?
Es esencial, pero debe ser progresiva.
No se recomienda iniciar con entrenamientos intensos, especialmente en niños con sobrepeso. Lo ideal es incorporar la actividad física poco a poco, fomentando el gusto por moverse.
¿Cómo debería ser la alimentación de un niño?
Debe ser equilibrada e incluir todos los grupos de nutrientes:
Además, es fundamental asegurar el consumo de hierro y calcio, claves para el crecimiento.
¿Cómo armar una lonchera saludable?
Una lonchera equilibrada puede incluir:
Es importante recordar que la lonchera no reemplaza el desayuno, pero sí debe aportar energía suficiente.
¿Qué hacer si un niño ya tiene obesidad?
El primer paso es acudir a un especialista en nutrición pediátrica.
Se debe realizar una evaluación de la composición corporal y diseñar un plan alimenticio adecuado, enfocado en reducir el exceso de grasa, no solo el peso.
¿Cómo hacer cambios sin afectar emocionalmente al niño?
El proceso debe ser gradual y educativo. En lugar de prohibir alimentos, se recomienda:
La idea es evitar que el niño sienta que está en una “dieta” y, en cambio, adopte hábitos sostenibles.
¿Qué hábitos se deben fomentar en casa?
El cambio debe involucrar a toda la familia, ya que el entorno influye directamente en los hábitos del niño.
Conclusión:
La obesidad infantil es una problemática creciente que requiere atención desde el hogar. Más que aplicar soluciones rápidas, el enfoque debe estar en la prevención, la educación alimentaria y la construcción de hábitos saludables a largo plazo.
Los padres cumplen un rol fundamental como guías en este proceso. Detectar a tiempo, informarse correctamente y promover un estilo de vida equilibrado puede marcar una gran diferencia en la salud y bienestar de los niños.
Mira o escucha la entrevista completa aquí:
Autor
Farmacia Universal
Entrevista realizada a la Nutricionista Alisson Palomino – CNP 8229