Publicado 10 de julio de 2026 en Salud y Bienestar

Los minerales son nutrientes inorgánicos que el organismo necesita, cumplen funciones estructurales y reguladoras para el adecuado funcionamiento de las células de nuestro organismo e intervienen en muchos procesos y reacciones químicas. Las cantidades que requerimos son relativamente pequeñas respecto a los macronutrientes; por ello, al igual que las vitaminas, se consideran micronutrientes.
Los minerales no pueden ser sintetizados por nuestro organismo, éstos deben ser obtenidos de la dieta es por ello que su consumo es esencial.
Aproximadamente son 20 minerales esenciales y su requerimiento se basa en una cantidad diaria recomendada de ingesta, esta cantidad establecida es la necesaria para que una persona sana mantenga su estado de salud en buenas condiciones.
Para poder cubrir estos requerimientos, es necesaria una dieta o alimentación muy variada y balanceada, la mayoría de las personas van a poder obtener los minerales consumiendo una dieta así. Existen circunstancias en las que se puede requerir una cantidad mayor o menor según el estado de salud, la presencia de algún trastorno o enfermedad.
Sin embargo, cuando el consumo es limitado o excesivo puede ocurrir un trastorno alimenticio. Si la alimentación es restrictiva, es decir cuando la ingesta es insuficiente puede provocar signos y síntomas de deficiencia. Por el contrario, en un exceso, los minerales son potencialmente tóxicos si se ingieren grandes cantidades (megadosis).
¿Dónde los encontramos?
Los minerales están ampliamente distribuidos en la naturaleza, aunque su contenido es variable según la procedencia del alimento. Su biodisponibilidad es variable y depende de varios factores, por ejemplo, existen sustancias que actúan como antinutrientes dentro del mismo alimento que impiden la correcta absorción ya que forman complejos que el organismo no puede absorber.
En general los minerales son relativamente resistentes a los tratamientos tecnológicos y culinarios. No son destruidos por el calor, el oxígeno o los ácidos; pero se pueden perder por lixiviación en las aguas de cocción y retenidos en la fibra que no se absorbe.
Entre los principales minerales que encontramos en el cuerpo tenemos al calcio, fósforo, potasio, sodio, cloro, azufre, magnesio, manganeso, hierro, yodo, flúor, zinc, cobalto y selenio.
Así como las vitaminas, los minerales no brindan energía al organismo, pero sus funciones son muchas, por ejemplo:
Preguntas Frecuentes
¿Qué son los minerales y para qué sirven?
Los minerales son nutrientes inorgánicos que el cuerpo necesita en pequeñas cantidades para funcionar correctamente. Ayudan en procesos importantes como la formación de huesos y dientes, el transporte de oxígeno, el equilibrio de líquidos, el funcionamiento muscular y nervioso, y la producción de hormonas.
¿Por qué los minerales son importantes para la salud?
Los minerales son importantes porque participan en muchas funciones del organismo. Aunque no aportan energía, ayudan a que las células, músculos, huesos, sangre, tiroides y sistema inmunológico funcionen adecuadamente.
¿Dónde se encuentran los minerales en los alimentos?
Los minerales se encuentran en alimentos como leche y derivados, carnes, pescados, mariscos, huevos, legumbres, frutos secos, cereales integrales, verduras, algas marinas y sal yodada. Una alimentación variada y balanceada suele ayudar a cubrir los requerimientos diarios.
¿Cuáles son los minerales más importantes para el cuerpo?
Entre los minerales más importantes para el cuerpo se encuentran el calcio, fósforo, magnesio, potasio, sodio, hierro, yodo, zinc y selenio. Cada uno cumple funciones específicas y su consumo adecuado contribuye al buen funcionamiento del organismo.
¿Qué pasa si falta un mineral en el cuerpo?
La falta de minerales puede causar deficiencias nutricionales. Los síntomas dependen del mineral que falte, pero pueden incluir cansancio, debilidad, alteraciones en huesos, problemas de crecimiento, cambios en el metabolismo o disminución del rendimiento físico y mental.
¿Qué pasa si consumo minerales en exceso?
Consumir minerales en exceso, especialmente a través de suplementos o megadosis, puede ser perjudicial para la salud. Algunos minerales pueden causar toxicidad o interferir con la absorción de otros nutrientes, por eso no se recomienda suplementarse sin orientación profesional.
¿Para qué sirve el calcio?
El calcio ayuda a formar y mantener huesos y dientes fuertes. También participa en la contracción muscular, la coagulación de la sangre y la transmisión de señales nerviosas. Se encuentra en leche, yogur, queso, pescados, mariscos, almendras y legumbres.
¿Para qué sirve el hierro?
El hierro es necesario para formar hemoglobina, una proteína de los glóbulos rojos que transporta oxígeno hacia las células. Se encuentra en carnes, vísceras, pescados y legumbres como lentejas, garbanzos y frejoles.
¿Para qué sirve el magnesio?
El magnesio participa en el funcionamiento de los músculos, nervios y corazón. También contribuye a procesos relacionados con la producción de energía. Se encuentra en frejoles, soya, cereales integrales, nueces y almendras.
¿Para qué sirve el yodo?
El yodo es esencial para la producción de hormonas tiroideas, que ayudan a regular el metabolismo. Se encuentra en pescados, mariscos, huevos, lácteos, algas marinas y sal yodada.
¿Para qué sirve el zinc?
El zinc es necesario para el crecimiento, el funcionamiento normal del sistema inmunológico y la reparación de tejidos. También participa en procesos de cicatrización. Se encuentra en hígado, mariscos, germen de trigo, carnes, frutos secos y algunos cereales.
¿Es necesario tomar suplementos minerales?
No siempre. En la mayoría de personas sanas, una alimentación variada y balanceada puede cubrir los requerimientos de minerales. Los suplementos pueden ser necesarios en casos específicos, pero deben tomarse con orientación de un profesional de la salud para evitar excesos, interacciones o efectos no deseados.
Importante
La información presentada tiene fines educativos e informativos. Ante cualquier duda o condición particular, consulte con un profesional de la salud.
Autor
Pámela Ponce de León Saavedra – Nutricionista CNP 4436.
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