Hábitos de vida: ¿Para qué sirven los complementos nutricionales?

En este episodio del podcast, la Lic. en Nutrición Maria Alejandra Orejuela y educadora de Ana María Lajusticia Perú, nos habló sobre cómo los hábitos de vida están relacionados con los complementos nutricionales.

La alimentación diaria es fundamental para que los complementos funcionen. No solo importa qué tomamos, sino cómo lo acompañamos. Por ejemplo, una dieta baja en frutas, verduras y fibra puede afectar la microbiota intestinal y eso podría reducir la absorción de nutrientes como el magnesio o el hierro. En el caso del colágeno, si la dieta no aporta suficiente vitamina C, su síntesis y aprovechamiento disminuyen. Por eso, siempre recalco: los complementos funcionan mejor cuando la base alimentaria es equilibrada y variada.

La hidratación es un pilar fundamental. El agua ayuda a digerir, transportar y absorber los nutrientes correctamente. Cuando estamos deshidratados, los procesos metabólicos se vuelven menos eficientes y el efecto de los suplementos disminuye, especialmente en el caso de los minerales.

Te doy un ejemplo muy común en consulta:

  • Muchas personas llegan con estreñimiento, estrés y tensión muscular, y empiezan a tomar magnesio esperando que sea la solución. Pero cuando revisamos sus hábitos, vemos que toman muy poca agua.

En estos casos, el magnesio —sobre todo en formas como citrato o carbonato— ayuda al tránsito intestinal porque atrae agua al intestino, lo que mantiene las heces hidratadas y facilita la evacuación. Pero si la persona no bebe suficiente agua, este efecto puede no lograrse e incluso generar molestias digestivas.

Por eso, siempre explico que el magnesio puede ser un gran aliado para el estreñimiento y el estrés, pero solo funciona bien cuando va acompañado de una buena hidratación.

Sí, totalmente. El descanso es clave. Por ejemplo, veo muchas personas jóvenes con dificultades para dormir que recurren directamente a melatonina o triptófano. Cuando indagamos un poco más, encontramos cenas muy tardías, exceso de pantallas y consumo de cafeína por la tarde. En estos casos, el complemento puede ayudar, pero solo si va acompañado de cambios en los hábitos de sueño.

Sí, y es importante saberlo.

  • Las vitaminas liposolubles (A, D, E y K) se absorben mejor cuando se consumen con alimentos que contienen grasas saludables, como aceite de oliva, palta o frutos secos.
  • El hierro se absorbe mejor junto con vitamina C, como frutas cítricas.
  • El calcio necesita vitamina D para fijarse correctamente en los huesos.
  • El magnesio se recomienda por la noche para favorecer la relajación y el sueño.
  • El triptófano funciona mejor con carbohidratos complejos, que ayudan a transportarlo al cerebro.

Pensar que “más es mejor”, cuando un exceso puede ser contraproducente.
También es común no ser constante o esperar resultados inmediatos. Por ejemplo, pacientes con dolor articular que toman colágeno solo por una semana y lo abandonan porque “no vieron cambios”. Los complementos no son mágicos: necesitan tiempo, constancia y hábitos saludables para dar resultados reales.

El consumo excesivo de alcohol, el tabaco y la mala alimentación reducen la efectividad de los suplementos. El alcohol afecta la absorción de los complementos y afecta la calidad del sueño, disminuyendo el efecto de triptófano y melatonina. Otro hábito dañino es el consumo excesivo de cafeína ya que podría inhibir la absorción del calcio o el hierro. Por eso, es fundamental trabajar hábitos saludables junto con la suplementación.

La suplementación se considera cuando existen síntomas, demandas aumentadas o etapas de la vida que lo justifican, incluso si la alimentación es equilibrada.
Por ejemplo:

  • Estrés o tensión muscular → magnesio
  • Dolor articular → colágeno
  • Dificultades para dormir → triptófano o melatonina

Recuerda siempre consultar con un especialista.

En etapas donde se incrementen los requerimientos nutricionales como en la adolescencia, embarazo, menopausia, envejecimiento y períodos de alta exigencia física o mental.

Por ejemplo, en el embarazo es importantísimo el consumo de multivitamínicos, hierro y ácido fólico. Otro ejemplo también claro es que con la edad disminuye la producción natural de colágeno, por lo que una suplementación con colágeno podría ser muy útil

La mayoría de los suplementos llamados “quemagrasas” o “detox” no tienen respaldo científico sólido que demuestre que realmente mejoran el metabolismo o promueven una pérdida de grasa sostenible. Muchos de ellos funcionan principalmente como estimulantes (por ejemplo, con altas dosis de cafeína) o como laxantes y diuréticos, lo que puede generar una pérdida de peso temporal asociada a agua, no a grasa corporal.

Y en relación a los productos “detox”, es importante recordar que el cuerpo ya cuenta con órganos especializados en la “desintoxicación”, como el hígado y los riñones, por lo que los productos “detox” no son necesarios.

En primer lugar, para integrar los complementos nutricionales de manera saludable, es fundamental partir de la idea de que la base del metabolismo es una alimentación equilibrada y un estilo de vida saludable. Los complementos no deben utilizarse como atajos ni como sustitutos de una dieta adecuada, sino como un apoyo para cubrir los requerimientos nutricionales.

En segundo lugar, la elección de los suplementos debe basarse en evidencia científica, priorizando productos seguros, bien formulados y evitando aquellos que prometen resultados rápidos o efectos “milagro”.

Agradecemos a Ana María Lajusticia por su participación en esta entrevista educativa en Farmacia Universal, el podcast.