Publicado 25 de febrero de 2026 en Salud y Bienestar

En este episodio del podcast, la Lic. en Nutrición Maria Alejandra Orejuela y educadora de Ana María Lajusticia Perú, nos habló sobre cómo los hábitos de vida están relacionados con los complementos nutricionales.
¿Cómo la alimentación diaria puede influir en la absorción de los complementos nutricionales?
La alimentación diaria es fundamental para que los complementos funcionen. No solo importa qué tomamos, sino cómo lo acompañamos. Por ejemplo, una dieta baja en frutas, verduras y fibra puede afectar la microbiota intestinal y eso podría reducir la absorción de nutrientes como el magnesio o el hierro. En el caso del colágeno, si la dieta no aporta suficiente vitamina C, su síntesis y aprovechamiento disminuyen. Por eso, siempre recalco: los complementos funcionan mejor cuando la base alimentaria es equilibrada y variada.
¿Qué papel juega la hidratación en la efectividad de los complementos nutricionales?
La hidratación es un pilar fundamental. El agua ayuda a digerir, transportar y absorber los nutrientes correctamente. Cuando estamos deshidratados, los procesos metabólicos se vuelven menos eficientes y el efecto de los suplementos disminuye, especialmente en el caso de los minerales.
Te doy un ejemplo muy común en consulta:
En estos casos, el magnesio —sobre todo en formas como citrato o carbonato— ayuda al tránsito intestinal porque atrae agua al intestino, lo que mantiene las heces hidratadas y facilita la evacuación. Pero si la persona no bebe suficiente agua, este efecto puede no lograrse e incluso generar molestias digestivas.
Por eso, siempre explico que el magnesio puede ser un gran aliado para el estreñimiento y el estrés, pero solo funciona bien cuando va acompañado de una buena hidratación.
¿Una correcta higiene del sueño pueden mejorar el rendimiento de los complementos nutricionales?
Sí, totalmente. El descanso es clave. Por ejemplo, veo muchas personas jóvenes con dificultades para dormir que recurren directamente a melatonina o triptófano. Cuando indagamos un poco más, encontramos cenas muy tardías, exceso de pantallas y consumo de cafeína por la tarde. En estos casos, el complemento puede ayudar, pero solo si va acompañado de cambios en los hábitos de sueño.
¿Hay complementos que requieran combinación con ciertos alimentos o nutrientes para ser mejor absorbidos?
Sí, y es importante saberlo.
¿Qué errores comunes cometemos al tomar complementos?
Pensar que “más es mejor”, cuando un exceso puede ser contraproducente.
También es común no ser constante o esperar resultados inmediatos. Por ejemplo, pacientes con dolor articular que toman colágeno solo por una semana y lo abandonan porque “no vieron cambios”. Los complementos no son mágicos: necesitan tiempo, constancia y hábitos saludables para dar resultados reales.
¿Qué hábitos nocivos podrían reducir los beneficios de los complementos nutricionales?
El consumo excesivo de alcohol, el tabaco y la mala alimentación reducen la efectividad de los suplementos. El alcohol afecta la absorción de los complementos y afecta la calidad del sueño, disminuyendo el efecto de triptófano y melatonina. Otro hábito dañino es el consumo excesivo de cafeína ya que podría inhibir la absorción del calcio o el hierro. Por eso, es fundamental trabajar hábitos saludables junto con la suplementación.
¿Desde cuándo podríamos empezar a suplementarnos?
La suplementación se considera cuando existen síntomas, demandas aumentadas o etapas de la vida que lo justifican, incluso si la alimentación es equilibrada.
Por ejemplo:
Recuerda siempre consultar con un especialista.
¿En qué etapas de la vida suelen ser más necesarios los complementos?
En etapas donde se incrementen los requerimientos nutricionales como en la adolescencia, embarazo, menopausia, envejecimiento y períodos de alta exigencia física o mental.
Por ejemplo, en el embarazo es importantísimo el consumo de multivitamínicos, hierro y ácido fólico. Otro ejemplo también claro es que con la edad disminuye la producción natural de colágeno, por lo que una suplementación con colágeno podría ser muy útil
Hoy, en redes sociales suelen recomendar suplementos “quemagrasas” o “detox”. ¿Estos productos funcionan o solo ponen en riesgo la salud metabólica?
La mayoría de los suplementos llamados “quemagrasas” o “detox” no tienen respaldo científico sólido que demuestre que realmente mejoran el metabolismo o promueven una pérdida de grasa sostenible. Muchos de ellos funcionan principalmente como estimulantes (por ejemplo, con altas dosis de cafeína) o como laxantes y diuréticos, lo que puede generar una pérdida de peso temporal asociada a agua, no a grasa corporal.
Y en relación a los productos “detox”, es importante recordar que el cuerpo ya cuenta con órganos especializados en la “desintoxicación”, como el hígado y los riñones, por lo que los productos “detox” no son necesarios.
¿Cómo podemos integrar los complementos nutricionales de forma saludable para que sean un apoyo real a nuestro metabolismo, sin descuidar la alimentación?
En primer lugar, para integrar los complementos nutricionales de manera saludable, es fundamental partir de la idea de que la base del metabolismo es una alimentación equilibrada y un estilo de vida saludable. Los complementos no deben utilizarse como atajos ni como sustitutos de una dieta adecuada, sino como un apoyo para cubrir los requerimientos nutricionales.
En segundo lugar, la elección de los suplementos debe basarse en evidencia científica, priorizando productos seguros, bien formulados y evitando aquellos que prometen resultados rápidos o efectos “milagro”.
Nota del editor:
Agradecemos a Ana María Lajusticia por su participación en esta entrevista educativa en Farmacia Universal, el podcast.
Mira o escucha la entrevista completa aquí:
Autor
Farmacia Universal.
Entrevista realizada a la Nutricionista Maria Alejandra Orejuela – CNP 10847