Curarse físicamente en salud espiritual
Escrito por Farmacia Universal :: Septiembre 30, 2010 - 6:02 pm
No todos los males se curan con un frasco de medicinas tradicionales. Hay quienes también buscan alivio a sus malestares en la espiritualidad. “Siempre he sido una mujer muy científica”, dice Marilyn Soto, de 36 años, quien sintió que su vida se venía abajo cuando empezó la crisis financiera y se quedó sin su trabajo como agente de bienes raíces.
“Se me juntó todo: me sentía deprimida, no podía dormir y empecé a experimentar ataques de pánico”, cuenta. “Pero entre mis planes estaba el ser madre y no quería recurrir a pastillas, así que decidí buscar en la medicina natural y el reiki”.
En esa búsqueda llegó hace dos años a uno de los talleres de Women’s Empowerment Workshop, que dicta Mónica Costa-Moreno, doctora en medicina china, acupunturista certificada, maestra de reiki y coach espiritual.
“Fue una combinación de cosas las que me ayudaron, pero en el seminario descubrí que uno podía llegar a un nivel de calma interna que no sabía que existía, aprendí a relajarme y callar mi mente de tantos pensamientos que no me dejaban dormir. Pero, sobre todo, me di cuenta que tenía acumuladas culpas por situaciones familiares pasadas y que debía soltar esas cargas para ayudar a calmar mi ansiedad”, añade.
Una experiencia similar vivió en los talleres Marcie Díaz, de 38 años. “Aquí fue donde descubrí que tenía baja mi autoestima; siempre estaba pidiendo
disculpas por todo a la gente y daba muchas veces las gracias por los favores pequeños que me hacían; pensaba que no merecía que la gente hiciera algo por mí”, describe.
“Ahora mi actitud es dar las gracias una sola vez, de todo corazón”, comenta.
Cada año, Acosta guía en esa búsqueda de crecimiento emocional y espiritual, así como físico, a un grupo de mujeres de diferentes edades y profesiones que se reúnen en un taller de un día para revisar en su interior y encontrar los parámetros para comenzar una vida diferente.
El sábado pasado, Costa-Moreno celebró su reunión en el Zen Village (Villa Zen), y como símbolo del taller eligió la flor de loto. “Es el símbolo de muchas religiones antiguas. Por otra parte, todas las mujeres tenemos la oportunidad de crecer y convertirnos en loto, una flor que nace en el fango y se transforma en una de las más bellas”, compara.
El taller, que reunió a mujeres de todas las edades a partir de los 18 años, se inició con una hora de yoga. “La flexibilidad del cuerpo prepara la mente”, explica la guía.
Posteriormente, hubo una sesión destinada a guiar a las mujeres a que se desconecten del pasado y se decidan a liberarse de sus cargas emocionales. Por la
tarde se realizó un ejercicio sobre el significado de la gratitud y el planteamiento de nuevas metas. El encuentro finalizó con 45 minutos de baile.
“Todas bailamos al ritmo de la música, es como un momento de desinhibirse, se crea un vínculo de fraternidad, todas somos mujeres en busca de algo mejor, no importa la edad”, describe. “¡Hay mujeres con tanto poder interior, pero tienen que descubrirlo!”, asegura.
En una búsqueda propia, Costa-Moreno encontró la medicina natural. Nacida en Cuba, una vez radicada en Estados Unidos se dedicó a administrar su
propio centro médico. Fue testigo de cómo todo tipo de males se tienden a curar con muchas combinaciones de pastillas. Con su hijo, que sufría de déficit de atención, vivió la experiencia del uso de Ritalin en su propia casa. Por ello, decidió buscar un médico naturista que lo tratara con acupuntura y herbología.
Finalmente, ella misma se dedicó a estudiar y se graduó de medicina china en el Southeast Institute of Oriental Medicine.
Fuente: El Nuevo Herald – Viva Más, Edic. Abril 2010
Por: Ivonne Gomez





