Zapatos dejan huellas en nuestra salud

Escrito por Farmacia Universal :: Julio 9, 2010 - 1:56 pm

ChicaEl calzado ha de ser cómodo, funcional y con un tacón de no más de cuatro centímetros. Caminar con comodidad y cuidar la columna, evitar lumbalgias y artrosis vertebrales, son los objetivos.

Ni el corazón, ni el cerebro: en cuanto a mecánica, el elemento más complejo del cuerpo humano es el pie. O lo que es lo mismo, una excelsa obra de ingeniería compuesta por 26 huesos, 33 articulaciones, 19 músculos y más de 100 tendones que lo convierten en un todoterreno capaz de adaptarse a cualquier superficie que pise y de recorrer miles de kilómetros a lo largo de nuestra vida. Al cabo del día, una persona da entre 8.000 y 10.000 pasos, lo que en un año supone más de 3 millones de pasos. Pues bien, la forma en que se den esos pasos reviste su importancia para la salud. Porque más allá de servir para que nos movamos de un lugar a otro, los pies soportan el peso del cuerpo y lo hacen de tal modo que constituyen su principal punto de apoyo. Nadie podría discutir, llegados aquí, que los pies merecen un poco más de atención de la que reciben, y no sólo en verano, para poder lucir sandalias o chancletas, sino todo el año.

Tacones lejanos y poco saludables
La Asociación Española de Medicina y Cirugía del Pie asegura que un 70% de la población padece en nuestro país alguna enfermedad podal.
Dejamos a veces que la mera estética, el seguir los patrones de la moda y el precio competitivo pesen demasiado en la compra del calzado, y arrinconamos dos aspectos esenciales, muy obvios: funcionalidad, esto es, que sirvan para el propósito pensado, porque no es lo mismo un zapato de lluvia que uno para buen tiempo; y comodidad, que sean fáciles de llevar y no hagan daño.

Rozaduras, uñeros, juanetes y callosidades son las repercusiones más comunes y visibles de calzar un zapato inadecuado. Pero no sólo sufren los pies: columna, cadera, rodillas y articulaciones padecen tanto o más que los pies las consecuencias de utilizar calzado muy ajustado, pequeño, con tacones elevados o de mala calidad.
Se aconseja dedicar tiempo suficiente a la compra del calzado, pensar en la función que se le va a asignar (deporte, ocio, trabajo, vida urbana, fiesta, verano) y no comprar simplemente el que más nos atraiga en un primer momento. Hay que tener en cuenta, al menos, estas cuatro cuestiones objetivas: calidad del material, flexibilidad del empeine, comodidad del uso y altura del tacón, si lo tiene. ‘Me encantan los tacones, me siento más segura y más atractiva con ellos’. Sí, el zapato, además de su función primaria cumple otras funciones, de carácter estético y simbólico, si bien casi lo mismo puede decirse de buena parte de los artículos de consumo.

Se predica de los tacones altos que estilizan la figura y trasmiten sensualidad; además, no es que siempre acaben volviendo a ponerse de moda, sino que nunca dejan de estarlo. El problema es que todo lo que puedan tener de bonitos lo tienen de inicialmente incómodos y poco saludables. A dominarlos, e incluso a llevarlos con estilo, se aprende con la insistencia y con el paso de los años.zapatilla

Pero no hay tacón alto que no perjudique la salud de quien lo calza con frecuencia. Veamos por qué. La parte delantera del pie y, sobre todo, el talón soportan el peso del cuerpo, y con el uso de tacones elevamos la altura del talón, con lo que la distribución del peso cambia: cuanto más alto es el tacón, más se carga la zona delantera. De modo que con tacones de diez o más centímetros, casi todo el peso del cuerpo se ejerce sobre los dedos del pie, lo que acabará causando problemas a las usuarias.
Además, es frecuente que el zapato de tacón alto sea abierto y de empeine bajo, lo que hace que muchas mujeres elijan una talla más pequeña de la habitual con el fin de que ‘no baile’ el pie. El zapato se fija mejor, sin duda, pero al encontrarse tan apretado aumenta la presión que reciben los pies. Esta irregular distribución de los esfuerzos del pie origina, además, una sobrecarga en el ante-pié, a lo que hay que añadir uñeros, juanetes y dolores en la planta del pie.

Pero, de todos modos, el perjuicio más grave causado por los zapatos de mucho tacón es que rodillas y caderas se articulan en semi-flexión y cuando se intenta mantener estática la columna se produce una fuerte lordosis (excesiva curvatura del cuerpo) que derivará con el paso de tiempo en lumbalgias y artrosis vertebrales. Tampoco en el otro extremo, los zapatos del todo planos, está la solución. Las hoy casi imprescindibles balerinas o francesitas propician calambres, dolores musculares y contracturas por su nula elevación sobre el suelo.

Pies, ¿para qué los quiero?
Son los grandes olvidados del cuerpo humano. No se cuidan como se merecen y, por si fuera poco, en ocasiones los martirizamos con un calzado inadecuado. Los problemas más comunes que sufren nuestros pies son, según el tipo de calzado, los que siguen:

Balerinas y zapatos extra planos: Tienen suelas finas y flexibles que no proporcionan el soporte adecuado para el pie ni amortigüan eficazmente el impacto de las pisadas. Su uso frecuente puede producir dolor en el tendón de Aquiles, contracturas, calambres y dolor en el arco plantar y en el talón. Es aconsejable no emplear este calzado para caminar mucho: mejor calzar un zapato con tacón de entre 2 y 4 cm. No está de más incorporar plantillas específicas para absorber el impacto de la pisada.

Zapatos puntiagudos: La puntera estrecha oprime los dedos, con el riesgo de que se monten unos sobre otros. La opresión empuja los bordes de las uñas hacia el interior de la piel y así aparecen la uñas encarnadas o uñeros. A la larga, esa presión genera una protuberancia ósea, el dedo de martillo. Los zapatos en punta menos dañinos son aquellos cuya puntera deja espacio para que los dedos se muevan con facilidad. Para evitar las uñas encarnadas éstas deben mantenerse cortas y con el borde bien limado.

Tacones altos: Dolor en las plantas de los pies, en los dedos, juanetes, callosidades, problemas lumbares… Los zapatos de tacón alto causan muchos e importantes problemas. Con su uso elevamos la altura del talón, con lo que la distribución del peso cambia; cuanto más alto es el tacón, más se carga la zona delantera y más absorbe esta zona la presión de la pisada. Si además son tacones finos, impiden que la pisada sea firme y propician torceduras en el tobillo y caídas, porque el tacón se introduce más fácil en el pavimento. Lo mejor es que no superen los 4 cm, pero si no nos resistimos a llevarlos, que no superen los 6-8 cm, no los usemos a menudo e intentemos utilizar una almohadilla de gel o silicona para aliviar la presión en la planta.

Plataformas: Aunque por su apariencia pueda parecer lo contrario, este tipo de suela no está preparada para absorber los impactos de la pisada, de manera que provocará dolor en rodillas, cadera y zona lumbar. Si se opta por usarlas, conviene elegir unas plataformas no muy altas y que tengan un buen sistema de fijación (hebillas y tiras alrededor del talón).
•Zapatillas deportivas: Están diseñadas para hacer deporte y son adecuadas para este uso, pero no para otros. Si se abusa de las deportivas, los pies se someten a un excesivo calor y humedad, lo que causa hipersudoración que, a su vez, puede desencadenar la aparición de hongos e infecciones. Conviene alternar diferentes tipos de calzado y utilizar calcetines de fibras naturales.

Chanclas o sandalias de dedo: Su inconveniente es que apenas amortiguan el impacto debido a que sus suelas son blandas, carecen de tacón y el pie no está sujeto. Pueden ocasionar torceduras de tobillo, rozaduras y ampollas en los espacios entre dedos. Otro problema es que la piel de los talones se seca, se muere y aumenta la presencia de callos en esa zona. Para evitar su aparición, conviene utilizar las confeccionadas con material suave y una suela rígida y consistente.

Fuente: Revista Consumer Eroski – Edición Marzo 2010, España.

Farmacia Universal

  • maty
    Excelente la publicacion de este articulo, muy interesante. Gracias por copmpartirlo Martha
  • Carmen
    què opinan y què experiencias hay con las zapatillas de suela arqueada que ofrece la marca Skechers y otras? similar a la foto del articulo? Gracias.
  • Nadia
    ela rtículo me parece muy interesante, gracias por publicarlo. tengo una consulta, quisiera saber si es que uso taco 11 pero con plataforma en la parte de los dedos, como el zapato que aparece en la imagen de este artículo, si se puede usar??
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