Proteja su salud, ponga freno al mercurio
Escrito por Farmacia Universal :: Noviembre 6, 2009 - 3:31 pm
REEMPLAZANDO A LOS ESFIGMOMANÓMETROS DE MERCURIO
¿Por qué deberían los profesionales de la salud renovar sus actuales esfigmomanómetros por alternativas libres de mercurio? A pesar de la disponibilidad de alternativas, el uso de dispositivos médicos con contenido de mercurio, como es el caso de los esfigmomanómetros (dispositivos que sirven para medir la presión arterial), termómetros, termostatos y químicos de laboratorio, sigue siendo muy extendido en muchos países.
Si bien hace poco las autoridades acordaron prohibir la venta de termómetros de mercurio para usos domésticos y médicos, los esfigmomanómetros continúan siendo materia de preocupación por su importante contenido de mercurio (entre 80 y 100 gramos por unidad en comparación con los termómetros, que contienen un gramo por unidad), y por consiguiente implican un peligro mucho mayor ante una rotura.
A fin de eliminar posibles riesgos para la seguridad y la salud de tanto pacientes como integrantes del personal, cuatro países europeos (Suecia, Dinamarca, Holanda y Austria) ya han completado su proceso de eliminación gradual de esfigmomanómetros de mercurio, y las autoridades médicas nacionales, tales como la Sociedad Británica de Hipertensión y la Health and Safety Executive (HSE – Oficina Ejecutiva de la Salud y la Seguridad) recomiendan el uso de alternativas libres de mercurio cuya idoneidad esté clínicamente probada.
“En la práctica, muchos profesionales de la salud ya han iniciado un proceso de eliminación gradual de los esfigmomanómetros de mercurio.”
RAZONES PARA ELIMINAR LOS ESFIGMOMANÓMETROS DE MERCURIO:
- Dificultades del manejo del mercurio en los hospitales: Recientemente las autoridades de la Unión Europea declararon que es innecesario restringir el uso de esfigmomanómetros de mercurio en entornos profesionales porque en general las instituciones de salud efectúan un manejo adecuado de los residuos de mercurio. Sin embargo, esto no siempre es así. Un relevamiento realizado en la República Checa demostró que los residuos de mercurio provenientes de los hospitales (que según las estimaciones ascendían a 1000 Kg. /año) en general no se reciclaban; en cambio eran incinerados o dispuestos dentro de rellenos en calidad de residuos peligrosos, todo lo cual no hacía más que contribuir a la posible contaminación del medio ambiente.
Mayores costos de los dispositivos mercuriales: Los dispositivos mercuriales representan una pesada carga financiera para los hospitales. Deben recolectarse en forma separada y ser tratados como residuos peligrosos. Además, puede ser bastante costoso limpiar las instalaciones de salud cuando éstas se han contaminado con un esfigmomanómetro roto. Si bien los dispositivos no mercuriales son en ocasiones más caros que aquéllos con contenido de mercurio, el costo total de estos últimos durante toda su vida útil suele ser mayor que el de los primeros. Algunas razones de esto son: la necesidad de cumplir con la normativa aplicable al manejo del mercurio; los procedimientos de limpieza ante un derrame; la necesidad de capacitar al personal sobre la adecuada disposición de los equipos con roturas; y la gestión de residuos peligrosos.
- La creciente demanda de dispositivos libres de mercurio está provocando una reducción en los precios de estos productos. La Comisión de la Unión Europea prevé que el reemplazo de dispositivos con mercurio por sus alternativas no mercuriales no habrá de implicar un aumento significativo en los costos. La expansión del mercado también está multiplicando las opciones competitivas para las instituciones de salud. Por consiguiente, dicha sustitución puede ser vista como un abordaje eficiente en cuanto a los costos.
LA MÁS SEGURA DE LAS SOLUCIONES: Reemplazar el mercurio por alternativas más seguras
En general, la política del reemplazo se percibe como la medida más eficaz contra la contaminación por mercurio, porque reduce la cantidad de este metal en la sociedad, y por lo tanto previene su ingreso en la corriente de desechos y su liberación al medio ambiente por causa de las emisiones de incineradores y rellenos. En la práctica, muchos profesionales de la salud ya están sustituyendo los esfigmomanómetros de mercurio por alternativas digitales u oscilométricas automáticas. Este proceso de eliminación paulatina implica cambios en la lectura de los valores de presión arterial, pero las investigaciones han demostrado que esto puede lograrse sin perjuicio alguno a la exactitud diagnóstico.
Desde 1991, Suecia ha impuesto prohibiciones graduales al uso de casi todos los instrumentos mercuriales, incluyendo los esfigmomanómetros. Un estudio realizado recientemente por el Inspectorado Sueco de Productos Químicos (KEMI) demostró que “las experiencias involucradas en el proceso ya concluido de eliminar los esfigmomanómetros de mercurio (los equipos utilizados con mayor frecuencia) han sido siempre positivas. La eliminación de los esfigmomanómetros de mercurio no dio lugar a ninguna experiencia negativa en el terreno médico, práctico o económico”.
CÓMO ABORDAR LAS INQUIETUDES EN TORNO A LOS ESFIGMOMANÓMETROS ALTERNATIVOS:
I. Exactitud de esfigmomanómetros no mercuriales en la práctica clínica:
Existen tres tipos de esfigmomanómetros no mercuriales: aneroides, semiautomáticos y automáticos. Tanto los esfigmomanómetros mercuriales como los no mercuriales arrojan resultados exactos cuando están adecuadamente calibrados y se los emplea para el propósito para el cual fueron diseñados. Sin embargo, existen numerosos tipos de esfigmomanómetros automáticos en el mercado: algunos están diseñados para uso personal y otros están destinados a diversos tipos de aplicaciones clínicas. Algunos no ofrecen la exactitud requerida para ciertos usos clínicos.
Por consiguiente, es importante adquirir dispositivos acordes con las normas de exactitud establecidas por una autoridad de prestigio tal como la Sociedad Británica de Hipertensión o la Sociedad Europea de Hipertensión, y asegurarse de que éstos se utilicen en el contexto para el cual fueron diseñados. Los responsables de compras de las instituciones de salud deben saber que hay protocolos que validan determinados esfigmomanómetros, y que siempre debe exigirse a los fabricantes que den pruebas de que su producto ha recibido la validación de un organismo independiente.
En la práctica, las instituciones de salud de Austria, Dinamarca, Holanda y Suecia han revelado que sus experiencias de incorporar dispositivos libres de mercurio han sido siempre positivas. En Suecia, el KEMI ha observado que los esfigmomanómetros no mercuriales no están provocando ningún inconveniente en el diagnóstico y el monitoreo clínicos, ni siquiera ante arritmias, preeclampsia e hipertensión acelerada (maligna).
II. Calibración:
Una de las principales inquietudes de los profesionales de la salud con respecto a los dispositivos digitales y otros dispositivos libres de mercurio tiene que ver con la exactitud. Pueden encontrarse en la bibliografía ejemplos de esfigmomanómetros inexactos tanto mercuriales como no mercuriales, pero tal anomalía suele estar vinculada a deficiencias en el mantenimiento y la calibración.
Wellch Allyn, fabricante de esfigmomanómetros tanto mercuriales como alternativos, manifiesta: “Como parte integral de todo programa de mantenimiento preventivo, es fundamental realizar verificaciones de rutina de la calibración de cualquier dispositivo, sea éste mercurial, aneroide o digital, a fin de garantizar su exactitud. Cualquier afirmación de lo contrario crea falsas expectativas en torno a la confiabilidad de los manómetros de mercurio y plantea inquietudes innecesarias respecto de la exactitud de los dispositivos aneroides y digitales.”
La Sociedad Británica de Hipertensión (BHS, por su sigla en inglés) aconseja calibrar los esfigmomanómetros de mercurio por lo menos una vez por año, y los dispositivos aneroides, dos veces por año. Cuando están debidamente calibrados, los esfigmomanómetros libres de mercurio son tan exactos como sus antiguos equivalentes, los mercuriales. En el caso de los dispositivos automáticos, la BHS recomienda efectuar la calibración según lo indicado por el fabricante.
Tampoco es recomendable emplear un dispositivo de mercurio para realizar la calibración dado que existe una elevada probabilidad de error. Es preferible, en cambio, utilizar un dispositivo digital cuya exactitud sea de 0,1 +/- de mercurio. Es también una buena práctica asignar la labor de calibración y mantenimiento periódicos a un responsable designado para tal fin.
III. Alternativas disponibles:
Muchos profesionales de la salud se preocupan por la disponibilidad de alternativas a precios competitivos. En efecto, los principales proveedores de equipamiento médico ofrecen en el mercado muchos tipos de esfigmomanómetros no mercuriales.
Muchos de estos dispositivos cumplen con los criterios de organizaciones de profesionales tales como la Sociedad Británica de Hipertensión, la Sociedad Europea de Hipertensión y la Association for the Advancement of Medical Instrumentation (AAMI, Asociación para el Avance de la Instrumentación Médica). Algunas de estas marcas son: Omron, Rudolf Riester, Heine Optotechnik, BOSH + SOHN, Braun, Terumo, Seinex, Wellch Allyn, Microlife, SunTech Medical, American Diagnostics Corporation (A&D) y Trimline Medical Products.
La Sociedad Británica de Hipertensión proporciona un listado de proveedores de esfigmomanómetros que cumplen con los criterios por ella establecidos y que están actualmente disponibles en el Reino Unido.
PROTOCOLOS DE ENSAYOS CLÍNICOS:
Es importante que los esfigmomanómetros no mercuriales cumplan con la normativa de los protocolos de ensayos clínicos





